domingo, 16 de junio de 2019

"Las Leyes Espirituales" Vicent Guillem (9) Esquema evolutivo

ESQUEMA EVOLUTIVO.

Volviendo al tema de la reencarnación, yo me pregunto: si hemos vivido otras vidas y el nacimiento en la vida física no es el principio, ¿cuál es entonces el principio de la vida del espíritu, si es que lo hay?

El espíritu es creado ignorante. En realidad lo que se crea es el principio espiritual, la chispa vital. A partir de ese momento, la chispa vital primigenia, a través de un desarrollo que dura millones de años, va experimentando un proceso de mejoramiento a través de la experiencia, que consigue ligarse a las formas materiales adecuadas a su nivel evolutivo.

No entiendo a qué te refieres con la frase “ligarse a las formas materiales adecuadas a su nivel evolutivo”. ¿Podrías explicarte mejor?

Me estoy refiriendo a la encarnación. Cuando el principio espiritual primigenio ya ha evolucionado bastante y ya es mucho más que eso, le llamamos espíritu. El espíritu se liga a la forma material, que es el cuerpo, para aprender de esta experiencia. En etapas más primitivas, el principio espiritual primigenio se liga a formas materiales más simples, primero del reino mineral (primer nivel), luego del vegetal (segundo nivel), después del animal (tercer nivel) y más adelante ya como espíritu en fase humana (cuarto nivel), y en cada una de esas experiencias físicas aprende. Este aprendizaje es retenido por el ser espiritual para siempre, de forma que cuando inicia una nueva encarnación lo hace con el conocimiento obtenido en la suma de las incontables encarnaciones anteriores.

¿Quieres decir que en vidas anteriores hemos sido animales y si buscamos todavía más atrás hemos podido encarnar en una piedra?

Más o menos, aunque no exactamente, ya que en las etapas anteriores, la individualidad del ser todavía no está tan definida como en la fase humana. Esta se va consiguiendo progresivamente.

¿Qué quieres decir con eso?

Pues que no es correcto decir que tu espíritu estuvo encarnado en una piedra, porque en esa etapa no se puede considerar ni que la chispa vital sea un espíritu individual ni que una piedra tenga una individualidad dentro del reino mineral. ¿Qué pasaría con la chispa vital si partiéramos la piedra en dos o tres fragmentos, que se dividiría? Pues no. Sin embargo, sí podemos decir que un protoespíritu está encarnado en un perro, puesto que su grado de individualización ya está más avanzado.

¿Y por qué lo llamas protoespíritu?

Lo he utilizado aquí para diferenciarlo del espíritu que se encuentra en fase humana. Es una etapa anterior del ser espiritual, en el que ya existe un grado de individualidad bastante alto, pero todavía no se dispone de libre albedrío, que corresponde a los seres espirituales que encarnan en mamíferos superiores.

¿Qué es lo que se pretende conseguir con esa especie de programa de encarnaciones sucesivas?

Que el ser espiritual avance tanto en conocimiento como en sentimiento, que crezca en sabiduría y en amor.

¿Hasta cuándo? Es decir, ¿hay algún límite máximo al que podamos llegar?

El límite máximo al cual se puede llegar a través de la evolución progresiva es la capacidad de Dios. Y como esta es infinita, llegamos a la conclusión de que no hay límites. Es un proceso de evolución constante e infinito. Pero si te refieres al proceso de encarnaciones materiales, a medida que el espíritu avanza, las encarnaciones se van espaciando cada vez más y el tiempo que pasa el espíritu sin encarnar aumenta. Hasta que llega un punto en el que el espíritu ya no necesita seguir encarnando en el mundo físico para evolucionar, y entonces continúa su evolución en los planos más sutiles de la existencia. Entraríamos entonces en el quinto nivel, y aún hay otros dos más por encima de este. Pero a los humanos de la Tierra todavía os falta bastante para llegar a ese punto, por lo que no tiene sentido que hablemos ahora de ello.

Aunque me repita en las preguntas, las vuelvo a hacer porque creo que me puedes ampliar más que al principio algunas respuestas. Ahí va esta: si el espíritu tiene un principio, ¿tiene un final? Es decir, ¿el espíritu puede morir?

El espíritu no puede morir. Sería un contrasentido que, después de todo el esfuerzo realizado por el espíritu para avanzar, en el más elevado estado de su evolución dejara de existir. Tened clara una cosa: el espíritu es inmortal. Solo mueren los distintos cuerpos en los que se encarna para evolucionar.

¿Podría ocurrir que cuando estuviera muy evolucionado y cerca de Dios se fusionara con este?

El espíritu, al evolucionar, se acerca a Dios, pero no se fusiona con él, es decir, no pierde su individualidad, ya que perder la individualidad sería casi como morir. Más bien su voluntad se vuelve cada vez más afín con la del Creador y se integra voluntariamente en el plan divino.

¿Me podrías dar una visión general o algún ejemplo para que podamos entender de manera global el proceso de evolución espiritual?

Sí. La evolución individual de los espíritus se asemeja a la del ser humano en una sola vida. El niño recién nacido únicamente desarrolla por sí mismo y de manera biológicamente programada las funciones vitales para el mantenimiento de la vida orgánica. No tiene capacidad de decisión propia y depende totalmente de los padres para subsistir. A medida que el niño crece, va adquiriendo progresivamente cierta autonomía y cada vez es menos dependiente de los padres. Llegada la etapa de la adolescencia, el individuo siente cada vez más la necesidad de experimentar por sí mismo, de sentirse libre e independiente para tomar sus propias decisiones. Esto muchas veces le enfrenta con sus padres. A pesar de que estos le intenten aconsejar con la experiencia que les da el haber vivido más tiempo, el adolescente lo toma como una intromisión en su vida. Muchas veces toma decisiones erróneas, a pesar de haber recibido advertencias de los padres. Pero le resulta necesario experimentarlo por sí mismo a pesar de que esto le pueda hacer sufrir. En la medida en que va experimentando y aprendiendo del resultado de sus propias decisiones va madurando hasta llegar a la etapa adulta, donde alcanza la independencia completa de los padres.

El proceso de evolución espiritual es semejante al del niño que se vuelve adulto. Inicialmente, el principio espiritual primigenio es totalmente dependiente de otros seres espirituales más avanzados, que dirigen su evolución por completo. La encarnación en estas etapas sirve para adquirir experiencia y para que se desarrollen ciertas cualidades como la inteligencia y las emociones, que serán la base sobre la que se desarrollará la voluntad propia del futuro espíritu, como al niño pequeño le sirve la interacción con el mundo para desarrollarse, aprender a hablar y a caminar, aunque no sea capaz todavía de tomar decisiones importantes por su cuenta. A medida que el ser espiritual evoluciona, se le permite participar en la toma de decisiones, es decir, adquiere cierta autonomía. Llegado cierto momento, cuando el ser espiritual está suficientemente maduro, adquiere el libre albedrío, que es la capacidad de decidir su destino por sí mismo. Es decir, adquiere su independencia y toma sus propias decisiones respecto a su evolución. Los espíritus tutelares ejercen en ese momento un papel semejante al de esos padres que aconsejan y advierten de los peligros que conllevan ciertas actitudes, pero que no obligan, y permiten que el espíritu elija su propio camino, que se equivoque una y mil veces, que aprenda por experiencia propia, y que sea él mismo el que a raíz de sus vivencias decida variar o no el rumbo de su evolución.



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