miércoles, 12 de agosto de 2020

"Las Leyes Espirituales" Vicent Guillem (72) La Despedida - 2 y FIN

 VICENT: Me siento una persona privilegiada por haber tenido la oportunidad de conocer la respuesta a interrogantes muy profundos en mi vida y, gracias a ello, haber podido abrir la puerta a la manifestación de mis sentimientos, a liberarme de mis represiones y mis corazas. Me gustaría agradecer de algún modo la ayuda que me habéis prestado.

ISAÍAS: No nos tienes que agradecer nada. Al contrario, nosotros te agradecemos a ti el tiempo y el interés que te has tomado en escucharnos. Somos felices al poder ayudar a avanzar en el amor a aquellos hermanos que están dispuestos a hacerlo.

VICENT: Aun así me gustaría hacer algo a cambio. ¿Tenéis alguna sugerencia?

VESTA: Pregúntate a ti mismo qué es lo que te gustaría hacer.

VICENT: Siento la necesidad de transmitir y compartir con los demás aquello que he recibido de vosotros, con la esperanza de que les sirva tanto como a mí me ha servido.

ISAÍAS: Entonces, tú mismo has respondido a tu pregunta. Recopila todo aquello que has conocido, vivido y sentido y muéstralo a tus hermanos. Dedícate a divulgar el mensaje de amor incondicional, la verdad acerca del mundo espiritual, entre tus hermanos.

VICENT: Pero ¿creéis que alguien me escuchará?

JUNO: Solo con que lo que hagas lo hagas de corazón habrá valido la pena. Con que haya una sola persona entre millones que escuche este mensaje y le sirva para despertar su sentimiento, para abrirse a la experiencia del amor, habrá valido la pena. Hay mucha gente dormida en el mundo que está ansiosa por despertar a la espiritualidad. Solo necesitan la confirmación de que lo que intuyen interiormente no es producto de su fantasía, sino que es una realidad, para la cual todavía no han encontrado reflejo en el mundo exterior, por la confusión tan grande que existe aún entre verdades y falsedades respecto a la espiritualidad en vuestro mundo.

VICENT: Pero ¿estaré capacitado para hacerlo?

VESTA: No te preguntes si tienes capacidad para hacerlo. Hay mucha gente que tiene esa capacidad, porque todos tenéis capacidad de amar. Pero hay poca gente que quiera hacerlo, que esté dispuesta a renunciar a la comodidad y a asumir los inconvenientes que le pueda generar en su vida cotidiana. Pregúntate mejor si quieres o no quieres hacerlo. Porque querer es poder. No te preocupes. Allá donde tú no puedas llegar, nosotros te ayudaremos. Siempre estaremos contigo.

VICENT: Ahora que lo mencionas, ¿no habrá gente que se pueda sentir molesta por lo que se dice en este mensaje y pueda tomar represalias contra mí?

ISAÍAS: Bueno, son riesgos que se corren. Nadie ha dicho que vaya a ser fácil. Si todo el mundo fuera a despertarse por sí mismo no haría falta que nadie se dedicara a esta labor. Por eso debes valorar qué puede más dentro de ti, si el sentimiento de ayudar o el miedo a la reacción negativa de los demás contra ti. No estás obligado a hacer nada que no quieras. Lo que hagas, hazlo por ti mismo, porque libremente lo has elegido, no porque te consideres en deuda con nosotros.

JUNO: Ten en cuenta que antes se quemaba o crucificaba a los mensajeros del amor. Eso a ti no te ocurrirá. Si alguien se molesta por lo que dices, alégrate, porque eso quiere decir que algo de lo que has dicho le ha llegado a su interior. Por eso su egoísmo se ha enfurecido, porque no quiere que el espíritu y el sentimiento despierten para acabar con él.

ISAÍAS: Ellos ahora deben irse y volver a su hogar, y tú debes volver al mundo de los encarnados.

JUNO Y VESTA: Hasta pronto, amigos. Mientras tanto recibid todo nuestro amor.

Nos fundimos todos en un abrazo tan intensamente vivido y sentido que jamás lo olvidaré.

ISAÍAS: Hasta luego, hermanito. Espero que volvamos a vernos pronto para seguir dialogando. Saluda a nuestra familia de mi parte.

VICENT: ¿A qué familia te refieres?

ISAÍAS: ¿A cuál crees tú que es? A toda la humanidad.

FIN



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