domingo, 17 de diciembre de 2017

Madeleine 21

Cásate contigo mismo.
Comprométete contigo, únete a tu ser. Se fiel a ti mismo…
No busques más. Estate quieto para que el Amor te encuentre a ti.

El Amor... hace tiempo que te busca. Si tu alma está quieta, te encontrará.
Cuando estés sin expectativas, sentirás esa gran fuerza.
El amor y el tiempo tienen un curioso y fuerte vínculo.

Veréis… vosotros, los seres de luz encarnados ahora como humanos,
tenéis el tiempo limitado.
Es parte inherente de vuestro ser: el precioso tiempo que tenéis.
Esa es vuestra condición humana.

Fuera de la experiencia en la Tierra, sois eternos, ilimitados, infinitos.
Pero aquí, encarnados en un cuerpo, tenéis ese tesoro: el tiempo parcial y acotado 
de realizar un proyecto, o un trayecto, o un proceso, o un aprendizaje, o una maestría…
Es el plazo que os disteis para hacer algo concreto.

El tiempo es vuestro aliado y a la vez es vuestro impulsor y vuestro desafío.
Cuando dedicáis tiempo a alguien…
ese es el regalo más precioso que le podéis dar.

Ese tiempo vuestro que le dais a otro, es irrecuperable,
porque es un trozo de vuestra Vida.
Eso es el Amor…
Eso tan sencillo, dar vuestro tiempo, también es el cristo fundamental en todos nosotros.

(De "Palabras de Magdalena para el 2010" de Marta Povo. Tan vigentes como entonces). 


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