lunes, 30 de octubre de 2017

Iniciación a la Astrología Cabalística.

(Hoy vamos a comenzar un tema que seguro, seguro, seguro, que os apasiona a muchos. Es la Astrología Cabalística.)

1. Introducción.
     Esta joya de la Astrología cabalística o Astrocábala, nombre que le dio Kabaleb, puede considerarse ya una obra clásica. La descubrió en los años 50 en París. Podemos decir que Kabaleb fue uno de los mayores astrólogos del siglo XX y su contribución a esta ciencia fue enorme. Supo descubrir en la Cábala el origen de las corrientes astrológicas, aplicando las enseñanzas de el Árbol Cabalístico a los movimientos planetarios para que la interpretación cabalística pudiese emplearse de forma coherente y práctica. Convirtió el horóscopo en algo vivo. Así nació la Astrocábala que bajo el sello de dos ciencias milenarias nos revela un auténtico tratado del comportamiento humano.- Milena Llop. (Recuerdo que Milena es hija de Kabaleb).
     Recuerda, como siempre, seguir el CCA: Conocer, Comprender y Aplicar.

Introducción de Kabaleb.
     Iniciamos con estos textos el estudio de la Astrología Cabalística. Este Curso es la continuación de “Los Misterios de la Obra Divina” y se sugiere muy especialmente leerlo antes de empezar el que nos ocupa. (Los "Misterios de la Obra Divina" es lo que yo he estado compartiendo con el nombre de "El Método Kabaleb")
     En el primer curso, expusimos el principio cabalístico de la Creación del mundo, tratando de descifrar cuál es la mecánica de la vida. No se trata de efectuar una simple lectura, sino proceder a un estudio profundo, leyendo y releyendo cada uno de estos textos hasta interiorizar plenamente la enseñanza que contienen.
     El objetivo principal de este nuevo Curso es iniciarnos en la Astrología Cabalística. Hasta ahora la Astrología era enseñada dogmáticamente, lanzando conceptos sin explicarlos y al no tener un fundamento razonable propiciaban la multiplicación de errores. De este modo, la Ciencia Astrológica legada por la Tradición, al alejarse de una comprensión mucho más profunda, se fue desvirtuando y se despojó poco a poco de sus auténticos valores.
     La verdadera Ciencia Astrológica descubre la técnica de la Creación y nos permite ser colaboradores conscientes de la Obra Divina, ya que mientras no conozcamos el potencial que hay en nosotros, mientras no sepamos hacia dónde se dirige nuestro Ego Superior, iremos por el mundo dando bandazos ciegos en el espesor de la neblina. (Personalmente es una reflexión muy a tener en cuenta).
     En cada uno de nosotros se oculta el trazado de una ruta, un programa que cumplir y solo el estudio de las características de nuestro cielo natal nos lo revelará. (Por eso considero tan importante conocer un poco de Astrología para re-conocerme a mi misma y al otro).
     Antes de nacer, los Ángeles del Destino han ajustado con gran precisión nuestros distintos cuerpos y han esperado que se produjera un momento cósmico favorable a nuestros propósitos. Ese instante cósmico impregna nuestra materia con la primera respiración del recién nacido. El universo energético existente entonces penetra en nuestro interior y toda la vida nos acompañará. Las fuerzas zodiacales y planetarias actúan desde dentro de nosotros, no desde fuera, y los planetas que transitan fuera son una copia exacta de los que están transitando en nuestro mundo atómico y molecular interior. (También considero que esta cuestión es importante y a tener en cuenta: NO hemos nacido en un momento determinado por casualidad).

La evolución de la astrología.
     Para que el gesticular del ser humano pueda acompasarse con el del universo, es preciso que previamente se conozcan los ritmos universales a los que él debe integrarse.
     La astrología es la “ciencia” que estudia las pautas del discurrir universal poniendo a nuestro alcance los ingredientes para realizar la gran obra y enseñarnos la forma de utilizarlos gracias a los movimientos planetarios.
     La primera astrología, la que nos viene del fondo de los tiempos, fue una astrología revelada. Entidades de linaje superior al humano “escribieron” en la naturaleza de la humanidad el conocimiento y significado de cada una de las doce fuentes zodiacales y el sentido de la dinámica de los planetas al transitar por los signos. En cada uno de nosotros está “escrita” la dinámica cósmica y, por consiguiente, deberíamos estar en condiciones de comprenderla. Pero ese don divino que cada persona ha recibido, fue depositado en el ser humano en forma de semilla, una semilla que debe arraigar en nuestra tierra humana, florecer al exterior y dar fruto.

La astrología de Fuego.
     Es cierto que muy pocos fueron capaces de trabajar internamente esa semilla del conocimiento cósmico hasta que alcanzara el estadio del florecimiento y el fruto. Para la inmensa mayoría ésta es una semilla que llevan dentro y que les sigue de encarnación en encarnación sin encontrar una tierra propicia en la que florecer. Algunos, en la primitiva humanidad, hicieron florecer esa semilla y ellos son los que podríamos llamar profetas de la astrología. Transmitieron lo que buenamente pudieron captar de esa “Escritura Sagrada” que llevaban dentro. Gracias a su trabajo llegó a la sociedad la astrología de Fuego, porque todo empieza con el fuego, elemento divino que aparece en el mundo material en forma de semillas sin las cuales nada puede florecer.

La astrología de Agua.
     Sucedió, como suceden todas las cosas, que esa astrología de Fuego, al circular de boca a oído, dio lugar a una subclase de astrólogos que en lugar de desarrollar la ciencia escrita y adscrita a su personalidad, se dedicaron a transmitir lo que habían oído. Le añadieron algunas cosas de su propia cosecha y que no eran generadas por su visión interna, sino emanadas de lo que habían oído o sentido, de su propia interpretación. Ello dio lugar a la aparición de la astrología de Agua, procedente de los sentimientos de las personas que la transmitían.
     La astrología de Agua se comercializó, fue escrita en libros y utilizada por los que se auto-proclamaban astrólogos solo para ganar dinero o consideración social. Algunos de ellos penetraron en las cortes y vivieron a cuerpo de rey, explotando sus pretendidos conocimientos. Esa astrología de Agua impregnada de sentimientos es la que solemos encontrar hoy en día.
     Los conocimientos astrológicos no han avanzado demasiado y así en cientos de manuales encontramos expresados los mismos conceptos con escasas variaciones. Los pocos astrólogos que han introducido conceptos nuevos han partido no del propio potencial astrológico, sino tratando de interpretarla gracias al psicoanálisis, a la sociología, a las estadísticas.

La astrología de Aire.
     Los textos que el lector tiene en sus manos inician el ciclo de la astrología del Aire que no ha sido levantada a partir de los tratados clásicos, sino a partir de la escritura divina que, como decíamos, se encuentra en el interior de cada uno. Es una astrología que pretende enmendar los errores del pasado y que permite entender coherentemente el proceso cósmico. Es una astrología distinta por la forma de discurrir y que moviliza al lector para que participe intelectualmente en los razonamientos, poniéndolo en condiciones de decir si aquello que lee es erróneo o verdadero.
     Se trata de la Astrología Cabalística, que permite desarrollar en el estudiante esa semilla interna que está en él desde el principio de los tiempos, para instaurar su
propia verdad. No es una astrología que establezca una dependencia maestro-discípulo, sino que suscita la aparición del maestro interno que libera al estudiante de toda subordinación. (Esta cuestión me parece importante, porque toda Enseñanza debe tender a eso: a sacar al Maestro Interior que todos tenemos).

La astrología de Tierra.
     La próxima etapa, será la astrología de Tierra. Una vez asimilada la astrología de Aire, los conocimientos adquiridos podrán aplicarse al propio comportamiento y a la dinámica de las empresas.
     Son ya numerosos los empresarios que, en el mayor de los secretos, piden asistencia a los astrólogos y, en un futuro próximo, cuando hayan astrólogos cabalistas, preparados para ejercer el cargo de asesores, todas las empresas funcionarán de acuerdo con los ritmos cósmicos y entonces ya no habrá crisis, tal y como la conocemos ahora, porque se seguirán los ritmos cósmicos. (Se me ocurre que, al igual que en las empresas, es: a nivel personal, a nivel de familia, a nivel de asociaciones ... a nivel de todo, porque todo tiene su Carta Natal o Carta Astral). 

El enlace al canal de youtube, por si prefieres escucharlo:




No hay comentarios:

Publicar un comentario